La minería, ha sido tradicionalmente caracterizada como una actividad con alta proporción de trabajadores masculinos. Sin embargo, en la última década el sector ha experimentado cambios notorios en su fuerza laboral con un aumento sostenido de la participación femenina.
Según datos consolidados por alianzas sectoriales y reportes de compañías mineras, la participación de mujeres en Chile alcanzó aproximadamente 23,1% en el primer semestre de 2025, cifra que representa un crecimiento significativo desde niveles inferiores a 9% en 2018.
En mediciones anteriores, el porcentaje de mujeres en minería estaba alrededor de 15% en 2022, con variaciones entre empresas y segmentos productivos; al considerar solo compañías mineras, este porcentaje puede elevarse hasta 17%, mientras que en empresas contratistas a menudo es menor.
Contratación y tendencias recientes
Una de las dinámicas más relevantes ha sido el comportamiento de los puestos de trabajo. En 2023, cerca del 48,5% de las nuevas contrataciones en compañías mineras fueron ocupadas por mujeres, lo que refleja una fuerte incorporación reciente de talento femenino.
Además, datos de alianzas público-privadas muestran que en períodos recientes las empresas mineras lideran la inclusión femenina con tasas superiores a las observadas en la cadena de valor total. Por ejemplo, mientras la participación de mujeres en las grandes mineras fue cercana a 20,9%, en proveedores y contratistas fue de alrededor de 8,5%.
Distribución por tipo de empleo y roles
A pesar del avance en la participación global, la distribución por tipo de rol y función laboral revela brechas estructurales:
- Una proporción significativa de mujeres se concentra en roles no operativos, mientras que en roles operativos, de mantenimiento o en campo la representación es menor.
- La participación femenina tiende a ser mayor en perfiles profesionales, técnicos o administrativos, pero aún menor en algunas funciones técnicas especializadas o de terreno.
Estos patrones reflejan desafíos en la penetración de mujeres en ocupaciones tradicionalmente dominadas por hombres y en posiciones operativas de alto impacto dentro de la cadena de valor minera.
Comparaciones globales y liderazgo sectorial
En 2024 datos sectoriales mostraron que Chile estaba por encima de países como Canadá (18,6%), Sudáfrica (20%) y Australia (21,5%) en términos de proporción de mujeres en la fuerza laboral de grandes compañías mineras.
Este posicionamiento global positivo no obstante contrasta con la proporción total de mujeres en el sector a nivel nacional, que aún se encuentra por debajo del 25% en la mayoría de los casos cuando se consideran tanto mineras como sus proveedores.
Casos de referencia: avances
Un ejemplo destacado es la empresa BHP, que alcanzó más de 40% de participación femenina en sus operaciones en Chile, superando ampliamente el promedio nacional del sector. Además, en la compañía las mujeres representan cerca de 40,8% de los cargos de liderazgo en el país, evidenciando que políticas corporativas activas pueden acelerar la inclusión.
En la operación de Escondida, por ejemplo, 1.509 de los 3.935 trabajadores directos son mujeres, lo que pone de manifiesto que niveles altos de participación son posibles incluso en operaciones de gran escala y en ocupaciones que tradicionalmente han sido dominadas por hombres.
Desafíos estructurales y de formación
A pesar de los avances, persisten barreras importantes para la plena inclusión femenina en minería:
- La participación de mujeres en programas de formación técnica y profesional asociados al sector sigue siendo baja, con cifras en torno a 13–14% en educación superior y técnica.
- La representación de mujeres en roles operativos y de campo es menor comparada con roles administrativos o gerenciales, lo que sugiere brechas en acceso a capacitación y desarrollo profesional técnico.
Estos factores limitan la capacidad del sector para consolidar una fuerza laboral equilibrada y para satisfacer la demanda proyectada de talentos especializados, estimada en más de 34.000 nuevos puestos hacia 2032.
Contribución al empleo y efectos estructurales
La minería chilena representa una proporción significativa del empleo formal directo en regiones clave como Antofagasta, Atacama y otras zonas productoras, gracias al desarrollo local y atracción de mano de obra especializada. En términos agregados, el aporte de la industria minera a la ocupación nacional es considerable, aunque la participación femenina todavía no iguala al promedio de participación por género en otras industrias.
Desafíos y nuevas perspectivas
La minería en Chile ha experimentado avances notables en términos de participación laboral femenina, tanto en cifras globales de empleo como en procesos de contratación recientes. Aunque todavía prevalecen brechas de género en funciones operativas y en proveedores asociados, el crecimiento sostenido de mujeres en la industria —con tasas que superan el 20% en grandes mineras y casos corporativos que alcanzan 40%— indica una transformación en curso del sector.
Estos cambios reflejan esfuerzos organizacionales, políticas de diversidad e inclusión, así como la respuesta a las demandas de nuevos perfiles profesionales. El desafío ahora es consolidar estos avances mediante educación técnica, formación especializada y políticas públicas que apoyen la inclusión efectiva de mujeres en todos los niveles productivos de la cadena minera.
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Fuentes:
- InvestChile


